Qué hace esta calculadora
Convierte un servicio en precio mínimo y precio recomendado. El mínimo cubre productos, tu tiempo y el gasto que asignas a esa visita. El recomendado añade el margen que elegiste, calculado como parte del precio que paga la clienta.
Por qué se cobra de menos
El esmalte parece barato hasta que sumas la hora en la silla, el alquiler de la mesa y los días con la agenda vacía. Un precio hecho de coste más margen evita que un día lleno de clientas pague menos de lo que vale tu tiempo.
Cómo usarla
- Anota los materiales que sí usas con esa clienta.
- Cuenta los minutos del servicio, con preparación y limpieza.
- Pon un coste por hora que cubra tu pago, no solo los productos.
- Suma otros gastos de esa visita, como una parte del alquiler o de la comisión de la tarjeta.
- Elige un margen por debajo del 100% y calcula.
Cómo se calcula el precio
Mano de obra = (minutos ÷ 60) × coste por hora. Coste total = materiales + mano de obra + otros gastos. Ese total es el precio mínimo. Precio recomendado = coste total ÷ (1 − margen). Un margen del 40% divide el coste entre 0,60, porque el 40% del precio es beneficio y el 60% cubre el coste. Beneficio = precio recomendado − coste total.
Ejemplo resuelto
Una manicura clásica usa 7 € de productos, dura 75 minutos y tu coste por hora es 30 €. Asignas 4 € de otros gastos y quieres un 40% de margen. La mano de obra es 37,50 €. El coste total, que es el precio mínimo, es 48,50 €. El precio recomendado es 80,83 € y el beneficio es 32,33 €.
Cómo leer el resultado
Cobra al menos el mínimo si la visita solo tiene que cubrirse. El precio recomendado es el que alcanza el margen que pediste. Si en tu zona no se paga, acorta el servicio, cambia el producto o acepta un margen menor. El desglose muestra qué línea sube el precio.
Ideas para poner precio a la manicura
- Cronometra la visita completa, no solo los minutos con el esmalte en la uña.
- Separa reparación, nail art y retirada en vez de esconderlos en la manicura base.
- Sube el coste por hora cuando la agenda esté llena. Un precio bajo no ayuda si no hay huecos.
- Repite el cálculo cuando suba un producto. Un bote que usas con cada clienta mueve el mínimo enseguida.

