Qué hace esta calculadora
Suma el coste de una sola visita: los productos que se quedan en la clienta, lo que tiras, el tiempo que pasas y una parte de los costes que siguen igual aunque la silla esté vacía. El resultado es lo que te cuesta esa cita. No te dice cuánto cobrar, y no añade beneficio.
Por qué el coste y el precio son cosas distintas
Un precio igual al del salón de al lado puede perder dinero si la visita gasta más producto, más minutos o una parte mayor del alquiler. Conocer primero el coste muestra si un precio que estás valorando cubre de verdad el trabajo. El beneficio es una decisión aparte, que tomas después de este total.
Cómo usarla
- Indica los materiales usados con esta clienta, como gel, esmalte o tips.
- Indica los desechables que tiras después de la visita, como limas, algodón, guantes y toallitas.
- Indica los minutos de la visita completa, con preparación y limpieza, y el coste por hora de tu tiempo.
- Elige cómo asignar los gastos fijos. Reparte un total mensual entre las citas que esperas, o escribe un importe que ya hayas fijado para esta visita.
- Calcula. Lee el total como coste, y pon el precio que cobras en otro sitio.
Cómo se calcula el coste
Mano de obra = (minutos ÷ 60) × coste por hora. Si repartes los gastos fijos, parte fija = gastos fijos mensuales ÷ citas de ese mes. El número de citas tiene que ser mayor que cero. Si escribes tú el importe, la parte fija es ese número por visita. Coste total = materiales + desechables + mano de obra + parte fija. En esta fórmula no hay margen ni precio de venta.
Ejemplo resuelto
Una visita usa 7 € de materiales y 2 € de desechables, dura 75 minutos y tu coste por hora es 30 €. Los gastos fijos del mes son 960 € y esperas 80 citas, así que los repartes. La mano de obra es (75 ÷ 60) × 30 € = 37,50 €. La parte fija es 960 € ÷ 80 = 12 €. El coste total es 7 + 2 + 37,50 + 12 = 58,50 €. Esos 58,50 € son lo que te cuesta la visita. No es el precio que hay que cobrar.
Cómo leer el resultado
Cada línea es una parte del coste. La mano de obra crece con los minutos. La parte fija crece cuando el mes tiene menos citas, o cuando escribes un importe más alto por visita. El total es la suma de esas líneas. Si cobras exactamente ese total, la visita cubre su coste y no deja beneficio.
Ideas para calcular el coste de una cita
- Cronometra la visita completa, no solo los minutos con el producto en la uña.
- Deja el alquiler, el programa y el seguro en los gastos fijos. No escondas esas mismas facturas también dentro de tu coste por hora.
- Trata una lámpara o un torno como gasto fijo. Trata una lima que tiras como desechable.
- Vuelve a hacer el reparto cuando el mes esté más flojo. El mismo alquiler dividido entre menos citas cuesta más por visita.
- Usa este total como el suelo de tu coste. Añade el beneficio que quieres cuando decidas el precio en tu carta de servicios.

